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domingo, octubre 09, 2016

La fuerza



Cuantos amaneceres y atardeceres mis ojos han podido contemplar. En cada atardecer, pintado de colores maravillosos he podido recibir el regalo de la paz interior, un regalo quizás al final de un día más de muchas actividades con la esperanza de un nuevo día. 

Algún día alguien me dijo que a veces vivimos como esas gallinas que protestaban por la calidad del maíz que les está dando el granjero ignorando que este planea cocinarlas al día siguiente. No valoramos el precioso presente que nos regala Dios, el milagro de vivir.

Cuantos amaneceres mis ojos han contemplado…con los primeros rayos del sol he podido escuchar el canto de las aves como un concierto de felicidad. Y en algunas ocasiones a demás el sonido placentero del golpe de las olas contra la arena. 

Y en cada movimiento del mundo, en cada minuto que el sol aparecía o se escondía de mi vista…sentía que era Dios quien me veía.






Maestro y aprendiz se sentaron a meditar frente a la imagen del Buda. “Le he pisado la cola al tigre” dijo ella mientras comenzaba a cerrar levemente los ojos, el miedo venia pero resbalaba por su cuerpo, ya no tenía apegos. Ahh se decía; después de la odisea de mi vida…quizás este es mi final. Siento que este atardecer no tendrá un amanecer…de pronto se cierra el ciclo de esta vida…Deberé despedirme sutilmente de mi familia, despedirme de…
”Existe una fuerza” dice el maestro interrumpiendo sus pensamientos….Una fuerza poderosa que crea, mantiene o destruye. Su poder es tan intenso que bajo todo ese aparente caos en movimiento, mantiene el cosmos en perfecta armonía. No interfiere en los deseos del ego, se mantiene alejada de los afanes carnales ya corrompidos por el mundo humano…algunos le llaman Paramatman…otros le llaman El Tao…y otros…le llaman Dios…
Un aliento como un suspiro de vida y esperanza hace que ella inhale el aire complacida moviendo levemente su mano derecha…pero ya lo siente; maestro y aprendiz lo sienten… El suelo comienza a temblar, los ejércitos comienzan a salir de ultratumbas apresurados y esta vez son enviados por el mismo Satanás…y a pedido de su fiel devota…el cielo se cubria de nubes...

10 comentarios:

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Mi querida Patricia, tras mis 4 meses de ausencia por enfermedad, que aún tengo, vuelvo para felicitarte por esas magníficas fotografías y los sentimientos que con ellas nos dejas.
Gracias amiga
Un gran abrazo

**kadannek** dijo...

El agradecimiento puede ser un tratamiento diario que nos reconforta, alivia y entrega paz. Cuando me he sentido algo molesta y recuerdo o noto algo por lo que me siento agradecida, casi instantáneamente las sensaciones negativas se disipan.
Hace poco pude contemplar un atardecer en la playa, por más cursi que digan que es este panorama, sigue siendo para mí un regalo de la naturaleza y de la vida. Lleno de mensajes humanos y hasta personales, según cómo lo vea cada quién.

Gracias por compartir esos hermosos atardeceres y amaneceres con nosotros. Una belleza.

Anónimo dijo...

Preciosas imágenes. Y muy hermosas letras.

Un beso.

Alí Reyes dijo...

Precisamente. He aprendido que los colores del crepúsculo son algo que no debemos perdernos pues no sabemos si los podemos ver luego. Un besote desde Venezuela

Alí Reyes dijo...

No debemos perdernos ningún color del atardecer. Y un beso desde Venezuela

Genín dijo...

Uy!
Que miedito los últimos párrafos... :)
Besos y salud

Mari-Pi-R dijo...

Con estos atardeceres las reflexiones vienen al vuelo.
Bonitas letras, un abrazo.

Abuela Ciber dijo...

Bellisimas imagenes!!!!
Gracias por compartirlas
Cariños

Rui Pires - Olhar d'Ouro dijo...

Fantásticas fotos. Uns tons maravilhosos!
Besos

Optimistic Existentialist dijo...

Such a breathtaking series of photos...wow